Blanco
Suave · floralAsociado principalmente con Fujian, China. Los brotes y hojas jóvenes suelen marchitarse y secarse para conservar su delicadeza.
Del delicado té blanco al profundo pu-erh: descubre sus variedades, su historia y el placer de prepararlo. Sin prisa.
Los tés blanco, verde, amarillo, oolong, negro y oscuro proceden de Camellia sinensis. El procesado, la oxidación y, en el té oscuro, la fermentación microbiana crean sus diferencias.
Asociado principalmente con Fujian, China. Los brotes y hojas jóvenes suelen marchitarse y secarse para conservar su delicadeza.
China y Japón desarrollaron tradiciones distintas. El calor detiene gran parte de la oxidación, mediante tostado en sartén o vapor.
Una categoría china poco común. Tras la fijación, un reposo cálido y cubierto suele suavizar las notas vegetales.
Fujian y Guangdong son centros históricos; Taiwán también posee una tradición importante. La oxidación parcial y el tostado ofrecen sabores muy diversos.
En la tradición china se llama té rojo por el color de la infusión. Su producción se extendió de China a India, Sri Lanka y otros países.
El pu-erh está vinculado a Yunnan. Sheng y shou siguen procesos distintos: shou recibe una fermentación húmeda acelerada; sheng evoluciona durante el almacenamiento.
Son puntos de partida para una infusión convencional: unos 2–3 g de hojas por 200 ml de agua. Calienta la tetera antes de añadir el agua. Si resulta demasiado intenso, reduce el tiempo y ajusta al gusto.
Los tiempos y temperaturas son orientativos. Sigue las indicaciones del productor; el método gongfu usa más hojas, menos agua y varias infusiones breves. Las infusiones de hierbas son otra categoría y suelen no contener hojas de té.
La cultura del té se desarrolló en China y se extendió por Asia oriental y el resto del mundo. Las caravanas la conectaron con Rusia; las rutas marítimas llevaron el té a Europa. El origen, la cosecha y el trabajo del productor siguen definiendo su sabor.